En vivo, la banda se convierte en una máquina de energía. Leto se mueve como un chamán moderno, llamando a la multitud a unirse en un éxtasis colectivo. Las luces parpadean, los corazones laten al ritmo de los tambores y todos nos convertimos en parte de algo más grande.

Leto no tiene miedo de experimentar. Sus canciones son viajes épicos: a veces te elevan con himnos épicos y coros que te hacen sentir invencible, y otras veces te sumergen en una introspección profunda con baladas melancólicas.


Manuel Medrano hace su entrada en el escenario con un ramo de rosas, generando mucha expectación, pero desafortunadamente su actuación junto a la banda interpretando «Stuck» deja mucho que desear.

Leto continua con su mayor éxito, «The Kill». La tarima se convierte en un torbellino de confeti y las luces destellan con toda su fuerza. Finalmente, con «Closer to the Edge», 30 Seconds To Mars cierra su show en el Festival Estéreo Picnic por todo lo alto.
Escrito por Juan Kreutzer Z.
Fotos por Jorge Zuluaga https://www.instagram.com/spacecatzuluaga/?hl=en

